co-autor: Billy Joe Bermúdez

En la revista Entre Rayas. N° 138. julio 2022. Grupo Editorial Entre Rayas C.A.

Por algunas razones fortuitas y un poco inexplicables, nos encontramos dos arquitectos venezolanos radicados en Chile, tratando de construir un relato sobre ‘las arquitecturas del otro lado del mundo’ a partir de la pregunta que nos han planteado los editores de Entre Rayas: ¿cómo perciben el trabajo que están realizando los arquitectos venezolanos desde donde ustedes se encuentran? Esta pregunta aparentemente inocente, es un recordatorio tácito del éxodo inédito y evidente de compatriotas fuera del país. A pesar de enorgullecernos de nuestras raíces mestizas y multiculturales, los venezolanos no estábamos acostumbrados, por lo menos en carne propia, a ser migrantes masivos. Actualmente muchos amigos, colegas o compañeros de estudio se encuentran en destinos tan cercanos como Sudamérica o El Caribe, hasta más lejanos como Europa, e incluso en Asia u Oceanía. En el caso de Chile, un simple vistazo nos permite reconocer que la mayoría de los arquitectos venezolanos se encuentran desarrollando proyectos de las más diversas escalas en alguna oficina u inmobiliaria. Sin embargo, no queriendo generalizar ni mucho menos obviar prácticas independientes, consideramos que este ejercicio asociado al diseño y construcción de obras no representa aún una masa crítica considerable sobre la cual basarnos para hacer una lectura transversal y abordar la consulta que nos convoca.

co-autor: Miguel Fernández

En la revista Entre Rayas. N° 138. julio 2022. Grupo Editorial Entre Rayas C.A.

Bajo la insolación inclemente del árido desierto de Atacama aún es posible apreciar los vestigios de las culturas prehispánicas que habitaron estos parajes muchos años atrás. A pesar de que actualmente San Pedro de Atacama y sus alrededores cuentan con una amplia oferta turística asociadas a los valores geográficos y culturales, el Tambo de Catarpe suele pasar desapercibido por los visitantes que transitan entre el pueblo de Catarpe y los sectores de El Túnel y la Garganta del Diablo. Esto se debe, principalmente, a que debido al paso del tiempo las condiciones de habitabilidad que proporcionaba el antiguo tambo han desaparecido casi en su totalidad. El Tambo de Catarpe E ha perdido casi toda su infraestructura original, y, por lo tanto, el significado que estaba asociado a este: refugio para los viajeros. La propuesta busca entonces resignificar y poner nuevamente en valor el Tambo de Catarpe E a partir de la implantación de un artefacto que, sin afectar el valor arqueológico de los vestigios de las ruinas del tambo incaico, propicie su integración al sistema de recorridos turísticos de San Pedro de Atacama.